Se especula que un eventual acuerdo entre Irán y Estados Unidos, y una mejora en sus relaciones bilaterales, podría permitir a Irán desarrollar una industria petrolera superior a la de otros países de Medio Oriente. Se compara su potencial con el de Aramco, la principal empresa petrolera saudí, que en su momento tuvo la mayor capitalización bursátil.
Se menciona que Irán podría tener un destino similar a Aramco si se alinea con los Estados Unidos y se establece una nueva relación entre ambos países.