Un informe médico sobre Melissa indica que se encuentra lúcida, orientada y colaboradora, con un discurso coherente y sin mostrarse irritable o agresiva. Se observa una notable mejoría en su estado.
Se detalla que está recibiendo medicación antipsicótica para ayudarla a dormir y manejar la angustia derivada del trauma por la muerte de su hija. El informe sugiere que, a pesar de su consumo problemático previo, no evidencia síndrome de abstinencia y está en condiciones de declarar sobre la hipótesis de un "ajuste de cuentas".