La celebración del Mundial en Times Square, Nueva York, derivó en incidentes entre grupos de hinchas argentinos y de otros países, incluyendo Argelia.
Lo que comenzó como un banderazo de diversas nacionalidades se tornó violento, con enfrentamientos y peleas, exacerbados por el consumo de alcohol.
Afortunadamente, la situación fue controlada por la policía, que intervino para restablecer el orden y procedió a algunas detenciones, evitando que los disturbios escalaran.