La euforia argentina se apoderó de Kansas City. Ayer se realizó un banderazo multitudinario que reunió a 800 personas y se extendió hasta altas horas de la noche, generando una fiesta impresionante.
Los hinchas argentinos, con su alegría y cánticos, contagiaron a la ciudad, tanto a locales como a visitantes. La demostración de apoyo anticipa un gran recibimiento para la selección en su debut.