El proyecto Guajira, que actualmente cuenta con 800 bicicletas eléctricas circulando en Bogotá, ha beneficiado a más de 4.000 personas en tres años. Si bien el impacto mecánico y ambiental es importante, el impacto social ha sido particularmente notable, especialmente para los migrantes venezolanos que constituyen la mayoría de los clientes.
Los usuarios expresan optimismo y emoción al utilizar estas bicicletas, visualizando un futuro más sostenible y contribuyendo a la reducción de la contaminación. El éxito del proyecto radica en la combinación de tecnología, economía y un profundo sentido de comunidad.