Un fenómeno se observa en el Mundial: una gran cantidad de hinchas extranjeros, de diversas nacionalidades, se congregan para ver a Messi. Muchos expresan su admiración por el jugador argentino, a pesar de no ser de su país.
La pasión por Messi trasciende fronteras, y se ve reflejada en las tribunas con banderas y camisetas argentinas ondeando. La presencia de aficionados de lugares como México, Guatemala, Nebraska y Colombia demuestra el alcance global de su figura.