En el municipio de Cunén, al norte de Guatemala, las lluvias no llegan y la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle en los próximos meses genera un temor generalizado a morir de hambre.
Cunén se encuentra en el Corredor Seco, una franja árida que atraviesa varios países de Centroamérica y es especialmente vulnerable a eventos climáticos extremos. En 2023, un episodio fuerte de El Niño afectó duramente la región, y la historia amenaza con repetirse. La mayoría de los 47.000 habitantes del departamento son pobres y dependen de pozos de agua que ya no alcanzan. Los cultivos de maíz se secan antes de dar fruto, lo que lleva a la preocupación por la cosecha y la posibilidad de tener que comprar alimentos si se tiene dinero, o pasar hambre si no.