La cumbre del G7 en Evian, Francia, aborda el fin de la guerra en Ucrania y la presión sobre Rusia mediante sanciones. Se destaca la recepción de Emmanuel Macron a Volodymyr Zelensky, un gesto más cálido que el ofrecido a Donald Trump anteriormente. Zelensky fue invitado a la cena de gala del G7, evidenciando un cambio en la dinámica de las relaciones diplomáticas.
Los líderes del G7, incluyendo a Donald Trump, expresaron su apoyo a Ucrania, reconociendo su fortaleza militar y la necesidad de asistencia. Se planteó la posibilidad de proveer defensa antiaérea y se enfatizó la importancia de mantener la presión sobre Rusia, principalmente a través de sanciones económicas, con el Reino Unido y Canadá anunciando nuevas medidas sobre el petróleo ruso.
Donald Trump sugirió que Rusia y Ucrania deberían alcanzar un acuerdo. Mencionó haber hablado con ambos líderes y consideró que es posible avanzar hacia una solución. La dinámica general de las conversaciones se percibe como positiva hacia Ucrania, con la posibilidad de futuras reuniones entre Trump y Zelensky.
Las sanciones económicas contra Rusia se perfilan como un punto clave, con el Reino Unido y Canadá anunciando medidas adicionales sobre el petróleo ruso y el envío de uranio enriquecido por parte del Reino Unido para centrales nucleares.