Los líderes del G7, reunidos en Francia, acordaron mantener sanciones sobre el petróleo ruso, a pesar de las diferencias previas entre Estados Unidos y Europa. Donald Trump, inicialmente reticente, habría cedido ante la presión de Macron, Italia y Reino Unido.
La reapertura del Estrecho de Ormuz, que había llevado al levantamiento de algunas sanciones, podría ser un factor para una posible nueva aplicación de medidas restrictivas contra Rusia. Trump insinuó que "algo se hará" respecto a nuevas sanciones.
La reunión del G7 busca unificar posturas frente a la guerra en Ucrania y la economía global, con la participación de importantes líderes mundiales como Macron, Lula y el primer ministro de Japón.