Se debatió sobre la creciente tendencia de jugadores con múltiples nacionalidades representando a diferentes selecciones, vinculándolo a un modelo de negocio de la FIFA.
Se ejemplificó con jugadores nacidos en antiguas colonias francesas que juegan para Francia, y se comparó con casos como el de Brasil, donde jugadores de origen africano podrían representar a selecciones europeas.
Se mencionó la expansión de plazas para selecciones africanas en futuros mundiales como una estrategia para agrandar el negocio, similar a lo implementado por Grondona en Argentina.