Se planteó la hipótesis de que la FIFA está modificando las reglas del fútbol para favorecer el negocio, citando ejemplos como el VAR y las pausas para hidratación.
Se criticó la introducción de cambios que parecen responder a intereses comerciales, como la extensión del entretiempo en la final para espectáculos tipo Super Bowl, con la participación de artistas como Madonna y Coldplay.
La discusión también abordó cómo la tecnología y las nuevas normativas influyen en el juego, generando debate sobre si el deporte se está alejando de su esencia original.