Se proyectó que el estadio estará "pintado de celeste y blanco" gracias al fanatismo por Lionel Messi, con 20.000 argentinos presentes.
Se destacó la presencia de hinchas de otras nacionalidades, como guatemaltecos, mexicanos y hondureños, todos vistiendo la camiseta de Messi o de Argentina.
Este fenómeno demuestra el poder de convocatoria de Messi, quien une a fanáticos de diversas procedencias en apoyo a la selección argentina.