Familias que retornaron al sur de Líbano encontraron sus hogares devastados por los ataques de Israel, especialmente en la región de Nabatí. Los barrios que antes estaban llenos de vida ahora son ruinas y escombros.
Los desplazados libaneses expresaron su consternación ante la destrucción, anticipando que la reconstrucción será una tarea ardua y prolongada. Un habitante de Nabatí relató la devastación de su calle y la carnicería de su padre, pero afirmó su determinación de reconstruir.