Una familia de Buenos Aires viajó a Kansas para disfrutar del Mundial y ver a Messi. A pesar de la distancia y el costo de las entradas, la experiencia en el estadio fue "muy, muy linda" y valió la pena.
Compartieron la emoción con sus hijos, uno residente en Miami y otro llegado desde Argentina. La alegría de estar juntos y presenciar la victoria de la selección los hizo sentir "más feliz no puedo estar".