La magnitud del fervor argentino en Kansas ha dejado asombrados a los propios habitantes de la ciudad. Los vecinos, e incluso el alcalde, se mostraron maravillados ante la explosión de color, cánticos y pasión desatada por los hinchas.
Un fotógrafo local confesó "nunca vi esto acá", superando incluso la euforia vivida en previas de finales de los Chiefs, el equipo de fútbol americano local. El chofer del transporte público, con dos décadas de residencia, afirmó "nunca en mi vida" haber visto tanta gente en las calles.
La presencia argentina generó un movimiento popular sin precedentes, convirtiendo a Kansas City en epicentro de la fiebre mundialista y demostrando la singularidad de la pasión argentina en el mundo.