El Arrowhead Stadium, sede de la Copa Mundial, presenta una particularidad: mantiene elementos de eventos anteriores como el béisbol y el Super Bowl, sin ser reemplazados por la iconografía de la FIFA.
A diferencia de otros mundiales, donde la FIFA impone su imagen en todos los elementos visuales, en este estadio se observan carteles de equipos de béisbol y referencias al Super Bowl.
Esta situación contrasta con la política habitual de la FIFA de unificar la imagen de los estadios mundialistas.