Se debate sobre el resultado entre España y Cabo Verde en el Mundial. Se reconoce el mérito de Cabo Verde por haber planteado un partido acorde a sus armas y lograr un buen resultado. Sin embargo, se recalca que España, a pesar de sus limitaciones, tenía la obligación de ganar.
Se cuestiona la estrategia española y se señala que, si bien el resultado es defendible para Cabo Verde, los jugadores de España son profesionales y debían haber demostrado un nivel superior.