Se revela que el entorno de Diego Maradona, presuntamente bajo las órdenes de Morla, aislaba al futbolista y le impedía comunicarse con el exterior, argumentando que estaba descansando.
Carlos Baccini, acompañante terapéutico de Maradona, declaró en el juicio que se discontinuó el servicio de acompañantes y que se le prohibió el contacto con Diego, diciéndole que el astro dormía cuando en realidad estaba despierto.
Esta situación de aislamiento es presentada como una pieza clave en las acusaciones contra el entorno del futbolista, sugiriendo un plan para controlar su acceso y comunicación.