Enrique rechaza la idea de ser liberado, argumentando que prefiere vivir afuera y que no confía en la justicia, ya que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra.
Reafirma su creencia en la "propia justicia".
Enrique rechaza la idea de ser liberado, argumentando que prefiere vivir afuera y que no confía en la justicia, ya que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra.
Reafirma su creencia en la "propia justicia".