Se narra una anécdota sobre la compra de una caja grande de figuritas para tres niños, con la expectativa de que les durara dos semanas. Sin embargo, los niños se aburrieron rápidamente al ver que sus compañeros de colegio intercambiaban figuritas, generando impaciencia por la llegada de la caja prometida.
El día esperado, la "caja grande" resultó ser únicamente dos cajas de puré de tomate, lo que generó una sensación de estafa y decepción. La historia se presenta como un ejemplo de expectativas frustradas y de cómo un producto puede ser muy diferente a lo esperado, utilizando el humor para relatar la situación.