Estados Unidos continúa su desembarco en Venezuela con el objetivo de normalizar la producción del país. Uno de los puntos clave es la red eléctrica, que se encuentra en un estado de destrucción casi total tras 27 años de chavismo.
Ayer se firmó un acuerdo entre el régimen venezolano y General Electric, una de las principales empresas del sector a nivel global. Este acuerdo prevé una cooperación para modernizar la red eléctrica, que actualmente funciona de manera precaria, dependiendo en gran medida de grupos electrógenos.
El acuerdo estipula la adición de mil megavatios a la red en los próximos dos años y el objetivo de alcanzar los cinco mil megavatios en cinco años. El gobierno venezolano considera esta iniciativa crucial para la vida nacional, tanto para los hogares como para la plataforma industrial del país.