El brote de ébola en la República Democrática del Congo se agrava debido a la precaria infraestructura sanitaria y de contención hospitalaria. Las restricciones de transporte impuestas para frenar la propagación del virus han afectado gravemente los medios de subsistencia, dejando a cientos de personas sin trabajo.
Los operadores de transporte instan a las autoridades a revisar estas medidas, mientras los contagios continúan. Hasta el momento, se registran 808 casos confirmados y 192 muertes, cifras que podrían haber aumentado debido a la dinámica de la epidemia.