Un hombre llamado Alberto despidió a Tati Almeida, a quien describió como una "gigante" y una "luchadora incansable".
Alberto destacó el compromiso de Tati con los problemas actuales y los reclamos sociales, señalando que estuvo presente desde la época de la dictadura.
Consideró que Tati Almeida es un ejemplo para todos, especialmente para los jóvenes, por su incansable lucha a lo largo de su vida.