Activistas y comunidades afectadas en Caboé, Sudáfrica, denuncian a la empresa minera Anglo American por contaminación con plomo y exigen a las autoridades actuar ante la violación de derechos humanos. La ONG Environment Africa entregó un memorando recordando la responsabilidad del Estado en esta crisis ambiental.
La contaminación por plomo, que afecta a 140.000 mujeres y niños, tiene consecuencias irreversibles en la salud, especialmente en el desarrollo cognitivo infantil. A pesar de que la empresa minera se retiró en 1974, los residuos tóxicos abandonados han generado una grave contaminación del suelo y el aire, con niveles de plomo 300 veces superiores al umbral aceptable.
El marco legal débil de Sudáfrica dificulta la responsabilización de las empresas por los daños ambientales. Los mineros artesanales continúan trabajando en las minas abandonadas, exponiéndose a altos niveles de plomo. La comunidad exige compensaciones y medidas correctivas, mientras las autoridades son lentas en actuar.