Uruguay, dirigido por Marcelo Bielsa, tuvo un debut preocupante en el Mundial al empatar 1 a 1 con Arabia Saudita, equipo que los había derrotado en el inicio del torneo de 2022.
El equipo uruguayo mostró dificultades para concretar sus oportunidades de gol y sufrió ante el emparejamiento de Arabia Saudita en el partido. La actuación generó preocupación entre los hinchas y analistas.