El periodista cuestiona la excesiva atención mediática sobre Manuel Adorni, calificándolo de "insignificante" y preguntándose qué le sucede al país para que se debata tanto sobre él durante tres meses.
Sugiere la posibilidad de una "sociedad espuria" entre la hermana de Milei, Adorni y otros involucrados, y critica que el gobierno no haya tomado medidas más rápidas respecto a Adorni, lo que ahora parece "tarde" y ha minado su credibilidad.
Señala que, aunque los logros económicos del gobierno puedan ser muchos, la figura de Adorni ha opacado su visibilidad. Advierte que la resolución de este tipo de situaciones debería ser más rápida cuanto más importante es el cargo.