La llegada de Donald Trump al poder revirtió los avances logrados durante la administración de Barack Obama en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Posteriormente, Joe Biden no restauró completamente las medidas previas.
Actualmente, con Nicolás Maduro capturado y el suministro de petróleo venezolano cortado, Cuba enfrenta una de sus mayores crisis. El presidente cubano, Díaz-Canel, se ha mostrado dispuesto a dialogar, pero exige que sea en sus propios términos y sin presiones.