Se revela que Claudio Barrelier, detenido por el crimen de Agostina, ha estado experimentando ataques de pánico en prisión, lo que ha llevado a que reciba medicación. Se menciona que está solo y sin contención familiar.
Información de su círculo cercano indica que Barrelier asiste a terapia desde niño debido a problemas familiares y un posible atraso madurativo. Se especula si esta situación personal podría influir en su declaración o si su soledad se debe al miedo de otros a hablar.