Carolina Valirida, esposa de Cholo Simeone, comparte las dificultades de criar a tres varones simultáneamente, describiendo la intensidad de sus peleas y la falta de tutoriales para manejar such situaciones en esa época.
Relata cómo los niños, en plena adolescencia, se peleaban constantemente, generando un "revoltijo" de golpes y gritos. Confiesa no saber cómo detenerlos y describe momentos de petrificación ante la situación, sintiendo que no podía respirar. La anécdota ilustra la complejidad de la crianza de múltiples hijos varones.