Se relataron casos de engaños al comprar por internet, donde se prometen productos de calidad y se entregan otros de menor valor, como cuando a Juanita le enviaron jugo de naranja en lugar de computadoras. Se advierte sobre la peligrosidad de estas plataformas y la importancia de tener cuidado, ya que incluso las más grandes pueden presentar problemas.
Se mencionó el caso de Ingrid Grunke, quien habría sido engañada por alguien cercano. Se relató que la persona en cuestión era la esposa del sobrino de Ingrid, a quien ella había contratado como su mano derecha. La situación se agravó porque esta persona tomó algo sin permiso, generando un gran disgusto en Ingrid.