El concepto de "ciudades esponja" emerge como una solución innovadora para combatir las inundaciones derivadas del cambio climático. Desarrollada en China por el arquitecto paisajista Hong Yan Yu, esta estrategia busca absorber, infiltrar y reutilizar el agua de lluvia en lugar de evacuarla rápidamente.
El modelo implica reemplazar suelos impermeables por pavimentos permeables, incorporar techos verdes y sistemas naturales de captación. El objetivo es que las ciudades funcionen como esponjas ante lluvias intensas. China aspira a que para 2030, el 80% de sus áreas urbanas capture y reutilice al menos el 70% del agua de lluvia. El modelo ya se está aplicando en proyectos piloto en América Latina, como en Ciudad de México, San Pablo y Quito.