El abogado defensor de los imputados en el caso Loan, Millán y Ramírez, cuestionó la acusación leída en tribunales, señalando que no se ajusta al requerimiento real de la causa.
Según el letrado, la defensa pidió claridad al tribunal sobre qué acusación se tomaría en cuenta, y el presidente respondió que vale el requerimiento, calificando la lectura como una "sui generis".
Millán y Ramírez sostienen que no vieron ni saben nada de lo sucedido con Loan. Villapi declaró que vio al nene con el tío sentado en un árbol, pero luego perdieron rastro de él. Insisten en que nunca creyeron en la hipótesis de la pérdida y que, si alguien se lo llevó, debió ser alguien que conocía al menor, dado que no se escucharon gritos de auxilio.
El abogado también criticó la posición de la querella al solicitar reconstrucciones, argumentando que solo retrasarían el juicio y que la prueba existente, incluyendo los testimonios de los chicos, es creíble.
Señaló que la única explicación posible para la desaparición es que "alguien se los secuestró", pero sus defendidos no pueden señalar a nadie en particular. La defensa sostiene que la versión de la "odisea" es falsa y que los chicos declararon que Loan se fue solo, pero que algo debió haber pasado en el medio.