Las inundaciones extremas y cada vez más frecuentes a nivel mundial están directamente vinculadas al cambio climático, provocado por la actividad humana. La frecuencia de inundaciones costeras se ha triplicado en los últimos 50 años.
Un estudio internacional confirma que el aumento del nivel del mar, generado por la contaminación climática, eleva el riesgo en zonas costeras. La investigación señala que el impacto humano explica el 58% de los días con niveles de agua extremos registrados entre 2000 y 2018.