Una nueva bicicleta eléctrica, diseñada para repartidores domiciliarios en Bogotá, busca reducir la contaminación y mejorar la calidad de vida de miles de migrantes venezolanos que trabajan en la capital colombiana.
Estas bicicletas, que recorren más de 100 kilómetros diarios, no emiten CO2 ni material particulado, a diferencia de los ciclomotores que utilizaban anteriormente los repartidores y que provocaron numerosos accidentes y muertes en 2024.
El ingeniero estadounidense James Downer diseñó este modelo, llamado Sinu, tras observar la movilidad de los repartidores migrantes. El Sinu puede recorrer 100 kilómetros diarios con una sola carga, y su costo de recarga mensual es inferior a tres dólares, lo que representa un ahorro del 99% en comparación con el gasto en combustibles.