Se relató la sorpresa de los habitantes de Kansas City ante la presencia de argentinos realizando un banderazo, un evento que generó gran expectativa.
Se comparó la magnitud de este evento con los banderazos en Miami, señalando que en esta última ciudad se congregan entre 15.000 y 20.000 personas, mientras que en Kansas la convocatoria, aunque menor, fue significativa.
Se evocó un incidente previo en Nueva York relacionado con la "voz argentina", sugiriendo que este tipo de manifestaciones generan un ambiente particular.