Argentina se organiza en un 4-4-2 para el partido contra Argelia, con De Paul, Alexis, Enzo y Thiago Almada en el mediocampo. La estrategia parece enfocarse en la recuperación y la distribución del balón, buscando habilitar a Messi y Lautaro Martínez en ataque.
Sin embargo, Argelia plantea una defensa sólida, dificultando el avance argentino. El equipo africano presiona en la salida y busca cortar los circuitos de juego del equipo de Scaloni. El marcador se mantiene 0-0, reflejando la paridad en el encuentro.