Roberto Antolín enfatiza la necesidad de que la Selección Argentina mantenga una mentalidad ganadora y ofensiva en el Mundial, incluso contra rivales como Argelia.
Critica la idea de "aplastar" al rival como una posible subestimación y propone una estrategia de "psicología inversa", buscando marcar goles tempranos para luego dar oportunidades a otros jugadores.
Antolín recuerda que en el fútbol actual, ningún partido es fácil y que selecciones como Brasil y Ecuador han enfrentado dificultades, por lo que Argentina debe salir con todo desde el principio.
Se menciona que el arquero de Argelia es Lucas Zidane, hijo de Zinedine Zidane, y se compara la situación con la del arquero de Cabo Verde, quien se convirtió en figura a pesar de jugar en segunda división.