Ana llega al lounge del aeropuerto y es recibida con amabilidad. Le ofrecen un masaje y algo para comer o beber. Mientras tanto, William se le une y conversan sobre sus respectivos viajes. Ana le comenta que es su primera vez en primera clase y está muy emocionada.
La conversación fluye y ambos comparten detalles de sus vidas. William le ofrece una copa de champaña a Ana, quien acepta. Ella menciona que va a Londres por trabajo, mientras que él regresa a casa tras una entrevista en Nueva York.