Ana se enfrenta a Will, confesando que no es la persona que él cree. Explica que no tiene conexiones familiares ni ahorros, vive endeudada y con su hermana, sintiéndose una huésped no deseada.
Admite que intentaba impresionar a su jefa y a alguien como él para que nadie supiera que no tiene nada y que es "nadie". Reconoce que no es la persona que él pensaba.
Will, aunque decepcionado, le dice a Ana que sí es alguien, probablemente maravillosa, y que desearía haberla conocido de verdad, incluso con su situación.