Ana y Katherine continúan conversando. Ana explica que trabaja en el negocio del arte, lo que genera una reacción de sorpresa y agrado en Katherine, quien comenta sobre la paradoja de ese rubro. Ana detalla que reúne y vende colecciones de arte de élite a clientes adinerados.
Luego, Katherine revela que ella también es una artista, habiendo sido estrella en el escenario y la pantalla. Menciona que, aunque tuvo éxito en el Reino Unido, su trabajo nunca fue reconocido en Estados Unidos, atribuyéndolo a su complejidad.