Ana llega a una fiesta de cumpleaños organizada por Katherine, quien la recibe cálidamente a pesar de que Ana se siente poco arreglada. Katherine celebra su cumpleaños con antelación y expresa que Ana es su regalo.
La casa de Katherine es descrita como increíble. Ana se sorprende de que la hayan invitado, pero Katherine insiste en que organiza estas reuniones para recordarles a sus amigos cuánto la adoran. La atmósfera es festiva y acogedora.