La emoción y la tensión generadas por la Copa del Mundo pueden provocar trastornos fisiológicos en el organismo, como el aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
En algunos casos, se pueden presentar arritmias y otros trastornos del ritmo cardíaco. Las personas con antecedentes cardiovasculares previos, hipertensos o con insuficiencia cardíaca, deben tener especial cuidado para evitar disgustos y poder disfrutar del evento deportivo.
Se recomienda estar atento a las señales del cuerpo para prevenir problemas de salud durante la competencia.