Un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se incendió y provocó la muerte de los ocho tripulantes a bordo. El accidente ocurrió durante una misión de prueba rutinaria en la base aérea Edwards.
La aeronave, diseñada para transportar bombas nucleares y convencionales, se precipitó en la pista poco después de despegar. La base aérea Edwards es la mayor instalación de pruebas de vuelo de la Fuerza Aérea estadounidense.