Ana Inés, una argentina que reside en San Sebastián desde hace siete años, comparte su experiencia de vida en el País Vasco. Aunque extraña su país natal, destaca la belleza y tranquilidad de la región, así como sus ricas tradiciones.
Adaptarse a una nueva cultura y un idioma diferente, como el euskera, fue un desafío inicial. Sin embargo, Ana valora la seguridad y la calidez de la gente, a pesar de que a veces se percibe una mayor reserva en comparación con la familiaridad latina.