La erupción del volcán Kilauea en Hawái generó una escena impactante cuando un torbellino de polvo y partículas golpeó una de las cámaras de vigilancia instaladas en la cima. Las imágenes capturaron la fuerza de los vientos en medio de la actividad volcánica.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, estos remolinos se forman por el intenso calor de la erupción, que crea corrientes de aire ascendentes y fuerte cizalladura del viento. El Kilauea, uno de los volcanes más activos del mundo, ha mantenido una actividad intermitente desde diciembre de 2024.