Se presenta a Tim Payne, un influencer que debuta en el Mundial y que cuenta con más seguidores que Nueva Zelanda. Se destaca su popularidad en redes sociales y su atractivo físico.
Se menciona que Payne jugará contra Irán en Los Ángeles y que su seguimiento en redes es notable, superando incluso la población de su país. La audiencia lo sigue por su carisma y su conexión con el mundo del fútbol.