Se recuerda el fallecimiento de Tati Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo, a los 95 años. Almeida dedicó 55 años de su vida a la búsqueda de su hijo Alejandro, desaparecido en 1975, a solo días de cumplir 96 años.
Su incansable lucha por la verdad y la justicia la convirtió en un símbolo de los derechos humanos en Argentina. La búsqueda de su hijo comenzó a los 41 años, marcando el inicio de una vida dedicada a la memoria y la exigencia de respuestas.