Más de mil civiles han muerto en Sudán en los primeros cinco meses de 2026 como consecuencia de ataques con drones, en medio del conflicto armado entre el ejército y fuerzas paramilitares. La cifra surge de un informe de Naciones Unidas que advierte sobre el creciente uso de estas armas en zonas densamente pobladas.
La ONU alerta que los drones se han convertido en la principal causa de muertes civiles, agravando una crisis humanitaria considerada la peor del mundo. La guerra, iniciada en abril de 2026, ha dejado decenas de miles de muertos y millones de desplazados.