Se cuestiona por qué la abogada del papá de Agostina, la doctora Alanis, no habla con el canal, pero sí lo hace con Diego Casado, sobrino de Ricardo Moreno. Se sugiere que Casado es el vocero elegido por conveniencia.
Se destaca la contradicción de que el mismo abogado que defiende a Barrelier (presunto victimario) también recibe información del abogado del papá de Agostina, generando sospechas sobre la estrategia y las alianzas.
Se expresa extrañeza ante la aparente cercanía entre el abogado del victimario y la defensa de la víctima, y se señala que mientras algunos abogados no atienden teléfonos, otros sí lo hacen, indicando una posible manipulación de la información y las estrategias.