Se comenta la sorpresa que causaría una victoria de Arabia Saudita, comparándola con la de Argelia en su momento. Se evoca la ansiedad y la tensión vivida durante esos partidos, donde el resultado era incierto y afectaba profundamente al país.
Se menciona el impacto emocional que tienen estos resultados en los argentinos, especialmente cuando se trata de un Mundial y el futuro del equipo está en juego.